De toda la casa a mi me tocó el cuarto más chico, pero es un cuarto bien Kyoko: con amor sustentable.
La cama esta hecha de pallets con rueditas para poder correrla de lado a lado y mantener el cuarto limpio. Sobre la cama una colcha de crochet - heredada de la abuela - y yo en serigrafia! Y una pared pizzarron que sirve de agenda.
Los manekinekos nos acompañan por toda la casa y al igual que nuestros origamis, grullas a favor de la paz.
Y esta es la puerta de mi baño: eso lo dejamos para el próximo desafió.